EL SANTO ROSARIO

El Rosario completo está compuesto de veinte decenas. Está dividido en cuatro partes distintas, que se pueden rezar separadamente en diferentes momentos del día, los cinco Misterios Gozosos, los cinco Misterios Luminosos, los cinco Misterios Dolorosos, los cinco Misterios Gloriosos. Si se rezan sólo cinco decenas por día, es costumbre rezar los Misterios Gozosos los lunes y sábados, los Misterios Luminosos los jueves, los Misterios Dolorosos los martes y viernes, los Misterios Gloriosos los miércoles y domingos.

BENEFICIOS DEL ROSARIO

1) Nos eleva gradualmente al perfecto conocimiento de Jesucristo.
2) Purifica nuestras almas del pecado.
3) Nos permite vencer a todos nuestros enemigos.
4) Nos facilita la práctica de las virtudes.
5) Nos abrasa en amor de Jesucristo.
6) Nos enriquece con gracias y meritos.
7) Nos proporciona con qué pagar todas nuestras deudas con Dios y con los hombres, y finalmente, nos consigue de Dios toda clase de gracias.

BENDICIONES DEL ROSARIO

Los pecadores obtienen el perdón.
Las almas sedientas se sacian.
Los que están atados ven sus lazos deshechos.
Los que lloran hallan alegría.
Los que son tentados hallan tranquilidad.
Los pobres son socorridos.
Los religiosos son reformados espiritualmente.
Los ignorantes son instruidos.
Los vivos vencen la decadencia espiritual.
Los muertos alcanzan la misericordia por vía de sufragios.

Las 15 Promesas de Nuestra Señora

I) A todos los que recen devotamente mi Rosario, prometo mi protección especial y muy grandes gracias.
II) El que persevere en el rezo de mi Rosario recibirá alguna gracia insigne.
III) El Rosario será una defensa muy poderosa contra el infierno; destruirá los vicios, librará del pecado, disipará las herejías.
IV) El Rosario hará florecer las virtudes y las buenas obras y obtendrá a las almas las más abundantes misericordias divinas; sustituirá en los corazones el amor del mundo con el amor de Dios y los elevará al deseo de los bienes celestiales y eternos. ¡Cuántas almas se santificarán por este medio!
V) El que se confíe en mí con el Rosario no perecerá.
VI) El que rece devotamente mi Rosario, meditando sus misterios, no se verá oprimido por la desgracia. Si es pecador, se convertirá; si es justo, crecerá en gracia y tendrá la recompensa de la vida eterna.
VII) Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos de la Iglesia
VIII) Los que recen mi Rosario encontrarán durante su vida y en la hora de la muerte la luz de Dios, la plenitud de sus gracias y participarán de los méritos de los bienaventurados.
IX) Libraré muy prontamente del purgatorio a las almas devotas de mi Rosario.
X) Los verdaderos hijos de mi Rosario gozarán de una gran gloria en el cielo.
XI) Lo que pidáis mediante mi Rosario, lo obtendréis.
XII) Los que propaguen mi Rosario serán socorridos por mí en todas sus necesidades.
XIII) He obtenido de mi Hijo que todos los miembros de la Cofradía del Rosario tengan por hermanos durante la vida y en la hora de la muerte a los santos del cielo.
XIV) Los que rezan fielmente mi Rosario son todos mis hijos muy amados, hermanos y hermanas de Jesucristo.
XV) La devoción a mi Rosario es una gran señal de predestinación.

(Nuestra Señora a Santo Domingo y al Beato Alano)